Perros de terapia para la soledad
Terapia con perros frente a la soledad:
La soledad no deseada representa uno de los mayores desafíos en las residencias de mayores. Ángeles Nieto, de 90 años, reside en un centro desde que sufrió una fractura de hombro que redujo su movilidad. A pesar de convivir con otros usuarios y profesionales, reconoce que se acuerda mucho de su casa. Por ello, valora positivamente las dinámicas con animales para sobrellevar la rutina.
Ángeles destaca que los canes ofrecen compañía, afecto y comprensión sin juzgar. Durante las actividades, la mente se distrae y se evitan pensamientos negativos derivados del aislamiento. La llegada de los perros de terapia para la soledad transforma la mañana en una experiencia amena y reconfortante. En este sentido, participantes como José García Fernández (94 años) y María Dolores Murillo (80 años) coinciden en que estas sesiones ayudan a olvidar los problemas cotidianos.
Puntos clave del programa de perros de terapia para la soledad
Bienestar emocional: Promueve la afectividad, la comunicación y la participación social de las personas mayores.
Alcance nacional: El programa 'Momentos Senior' llegará a entre 1.200 y 1.400 usuarios en 36 residencias de España.
Evidencia científica: Disminuye la depresión geriátrica y mejora el estado de ánimo de forma significativa.
Sesiones estructuradas: Incluyen saludos individuales, dinámicas de juego y refuerzo positivo con perros adiestrados.
Impacto social: Genera temas de conversación y fomenta la convivencia dentro de los centros residenciales.
'Momentos Senior': un proyecto de alcance nacional
La iniciativa 'Momentos Senior' es un programa promovido por la empresa Kiwoko. Tras tres años de implementación en colegios de educación especial, el proyecto se extiende ahora a la atención de personas mayores. Esta edición prevé atender a entre 1.200 y 1.400 residentes distribuidos en un total de 36 centros geriátricos.
El despliegue inicial contempla 18 residencias en la Comunidad de Madrid, nueve en la Comunidad Valenciana y nueve compartidas entre el País Vasco y Cantabria. La selección prioriza aquellos centros ubicados en zonas con menores recursos económicos. Asimismo, se atenderá de forma prioritaria a las áreas afectadas por la DANA en la Comunidad Valenciana. El objetivo central es acercar la terapia asistida a quienes presentan mayor grado de vulnerabilidad.
Colectivos beneficiarios y perfil de los participantes
El programa está diseñado para beneficiar a la totalidad de la comunidad residencial. Sin embargo, enfoca su atención en usuarios con deterioro cognitivo severo y altas necesidades de apoyo. Al mismo tiempo, se dirige a residentes sin deterioro que sufren aislamiento, apatía, bajo estado de ánimo o problemas de adaptación al entorno residencial.
La intervención busca romper la monotonía e integrar a las personas con mayores dificultades de interacción. El contacto con animales actúa como un catalizador emocional capaz de despertar el interés de aquellos usuarios más retraídos. De este modo, se promueve una inclusión efectiva dentro de las dinámicas comunitarias de la residencia.
Evidencia científica sobre la terapia con perros
Un estudio publicado en 2025 en la revista científica Ocronos por profesionales de Enfermería respalda la eficacia de estas intervenciones. La investigación evaluó un programa de terapia asistida con perros durante ocho semanas en 28 personas mayores de 70 años institucionalizadas.
Los resultados mostraron que el 82% de los participantes redujo en al menos dos puntos su puntuación en la escala de depresión geriátrica. Asimismo, el 61% pasó de presentar síntomas depresivos leves o moderados a no mostrar sintomatología clínica. Los autores observaron además una clara mejora del estado de ánimo general y un incremento sustancial en la participación en actividades grupales.
El vínculo humano-animal como canal comunicativo
El impacto positivo de las intervenciones se fundamenta en la conexión afectiva que se establece entre el usuario y el animal. Caroline Arrú, co-sponsor del Comité de ESG y Chief Marketing and Customer Officer de Kiwoko, señala que el vínculo humano-animal abre canales de comunicación difíciles de lograr por otros medios.
El programa busca crear espacios de encuentro donde los mayores se sientan acompañados, escuchados y motivados. Al estimular el contacto físico y la respuesta afectiva, los perros de terapia para la soledad facilitan la expresión de emociones. Esta dinámica ayuda a estrechar los lazos entre los propios residentes y el personal del centro.
Estructura de una sesión terapéutica con canes
Las sesiones siguen un protocolo de trabajo estructurado para garantizar la seguridad y el confort de los participantes. La jornada comienza con la presentación y el saludo individual a los animales. Este primer contacto permite generar confianza, reducir la tensión inicial y promover la interacción verbal o gestual.
En una sesión tipo participan unos 16 residentes con una edad media de 90 años. Durante el taller se realizan ejercicios sencillos de juego y estimulación con canes seleccionados, como los Golden Retriever. Los usuarios premian el comportamiento de los animales mediante caricias, juguetes o pequeñas golosinas, reforzando la estimulación motora y sensorial.
Beneficios comunitarios e interacción social
Los beneficios de la visita canina se extienden más allá del tiempo que dura la sesión. La presencia de los animales se convierte en un tema de conversación habitual entre residentes, familias y trabajadores del centro. Esta experiencia compartida enriquece las relaciones interpersonales cotidianas.
El intercambio de impresiones sobre los animales fortalece la cohesión del grupo y estimula la memoria a largo plazo. La actividad contribuye a consolidar un sentimiento de comunidad dentro de la residencia. De este modo, los perros de terapia para la soledad no solo alivian la tristeza individual, sino que mejoran el clima social del entorno.
Conclusión
La implementación de programas de terapia asistida con animales en residencias de ancianos demuestra ser una herramienta eficaz frente al aislamiento. Los talleres no solo aportan entretenimiento, sino que reducen significativamente los índices de depresión y mejoran la salud emocional de los usuarios. Proyectos como 'Momentos Senior' visibilizan la necesidad de ofrecer actividades significativas a las personas mayores para garantizar un envejecimiento digno, activo y en compañía.
Preguntas frecuentes
¿Qué beneficios aportan los perros de terapia para la soledad en personas mayores?
Los perros de terapia para la soledad aportan afecto incondicional, reducen los niveles de ansiedad y estimulan la comunicación. Además, favorecen la movilidad fina y motivan la participación en actividades grupales dentro de las residencias.
¿A cuántas personas y residencias llegará el programa 'Momentos Senior'?
El programa prevé alcanzar a entre 1.200 y 1.400 personas mayores residentes en hasta 36 centros de la Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, País Vasco y Cantabria.
¿Existe evidencia científica que respalde la eficacia de estas terapias?
Sí. Estudios recientes señalan que más del 80% de los participantes en este tipo de programas reduce sus niveles en las escalas de depresión geriátrica, mejorando de forma notable su estado de ánimo y sociabilidad.



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